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Tipos de

Tipos de párasitos

¿Qué es el parasitismo?

El parasitismo es una interacción que se establece entre un organismo, denominado parásito, y otro individuo, del cual obtiene los nutrientes durante su vida, y al que le provoca un daño, pero sin causarle la muerte, por lo menos a corto plazo. El organismo del cual se alimenta el parásito se denomina hospedero, al que también se le conoce como huésped.

El parásito puede vivir a expensas de unos pocos individuos hospederos a lo largo de su vida. Por lo tanto, existe una estrecha asociación entre el parásito y su hospedero. Algunos biólogos consideran el parasitismo como una forma especial de depredación, pero diferencian a los parásitos de los “depredadores verdaderos”, por cuanto estos últimos causan la muerte de sus presas de manera más o menos inmediata, después de atacarlas.

Los parásitos pueden ocasionar ciertos trastornos en los huéspedes. Si estos trastornos se transforman en una enfermedad y ocasionalmente provocan la muerte del huésped, al parásito se le llama patógeno. En los seres humanos, existen algunas enfermedades relacionadas con parásitos patógenos, como por ejemplo el nematodo Ascaris lumbricoides, que es un parásito que vive en el intestino humano y que genera variados trastornos.

Algunos parásitos como los protozoos suelen ser transmitidos al hospedero a través de otros organismos que actúan como vectores, es decir, como  vehículos de transmisión del agente infeccioso que no es afectado por él. Un ejemplo típico es el mosquito Anopheles, que actúa como vector transmitiendo el parásito de la malaria (Plasmodium) al ser humano, que es el hospedero definitivo.

Clasificación de los diferentes tipos de parásitos

En relación a los tipos de parásitos, se pueden clasificar de acuerdo con el lugar donde actúan. Así, podemos encontrar las siguientes categorías:

a. Ectoparásitos:

Son organismos que viven sobre su hospedero, como, por ejemplo, las pulgas, los piojos y las garrapatas.

b. Endoparásitos:

Estos organismos viven dentro de su hospedero. Por ejemplo, hay endoparásitos intestinales, como la Tenia solium, que produce la teniasis, que se transmiten al ser humano desde la carne de cerdo mal cocinada. Los endoparásitos que afectan únicamente a las plantas son conocidos como endositos, mientras que si afectan a los seres humanos y animales se conocen como endozoos.

c. Mesoparásitos

Son aquellos que se caracterizan por tener una parte de su cuerpo en el exterior del organismo del huesped, y la otra parte se encuentra “anclada” en los tejidos del mismo.

Ejemplos de parásitos
Insectos como los piojos y las pulgas; y ácaros como las garrapatas, son considerados parásitos externos. En cambio, ciertas especies de gusanos, como las tenias (lombriz solitaria) y los áscaris, son parásitos internos.

Tipos de parásitos en función de su tamaño:

Microparásitos

Los parásitos también se pueden clasificar en microparásitos, los que se multiplican dentro del hospedero, a menudo dentro de sus células. Algunas especies de microparásitos son especies de hongos y bacterias que pueden afectar a especies vegetales.

Macroparásitos

y en macroparásitos, los que viven en las cavidades corporales y crecen dentro de su hospedero, pero tienen un ciclo de vida que incluye “fases” que ocurren fuera de este, para infectar a otros organismos. También, este tipo de parásitos puede vivir sobre su hospedero.

Clases de parásitos en función del tiempo que habitan en el hospedero

En esta clasificación podemos encontrar los parásitos temporales y los estacionarios (que se dividirán a su vez en parásitos periódicos y parásitos permanentes)

Parásitos temporales

Como su nombre bien indica, los parásitos temporales son aquellos que sólo habitan el organismo de otro ser vivo de forma puntual, generalmente con el objetivo primordial de alimentarse y, una vez cumplido su objetivo, abandonan dicho huésped.

Parásitos estacionarios

Estos parásitos son los que necesitan hospedar en el organismo de otro ser vivo durante gran parte de su vida o durante toda ella. Dependiendo de si pasan toda su existencia en el organismo de otro ser vivo o sólo una parte de ella se pueden dividir en:

-Parásitos periódicos

Son todos los que pueden habitar en el organismo de su huesped únicamente durante una parte de su desarrollo, como por ejemplo la fase embrionaria. Una vez se han desarrollado o han cumplido su objetivo, abandonan el ser vivo y continúan con una vida de carácter no parasitario.

-Parásitos permanentes

Son los parásitos que nacen, crecen, se reproducen y mueren en el organismo de otro ser vivo. Es decir, consideramos parásitos permanentes a todos los que viven toda su existencia en su huesped, exceptuando aquellos casos en los que el parásito pasa de un huésped a otro.

Otros tipos de parásitos

Parasitoides

Otro tipo de parásitos son los parasitoides, representados por ciertas especies de insectos. Los adultos de estas especies son de “vida libre”, es decir, no viven como parásitos de otros organismos. Sin embargo, las hembras ponen sus huevos dentro, sobre o cerca de otros individuos, a menudo de otras especies de insectos. La larva que eclosiona del huevo se desarrolla en el interior o sobre el hospedero y, con el tiempo, lo consume casi por completo, causándole, inevitablemente, la muerte.

Curiosidad sobre los parásitos: ¿Qué efecto tienen los parásitos en la evolución de las poblaciones?

¿Qué efectos producen los parásitos en la evolu- ción de las poblaciones? Analiza el siguiente ejemplo: un parásito del género Trypanosoma afecta al antílope africano, provocándole una enfermedad llamada nagana. Se ha observado que, al introducir antílopes provenientes de poblaciones sin esta enfermedad a poblaciones que han sufrido la enfermedad, durante varias generaciones los organismos introducidos mueren por la enfermedad: sin embargo, los de la población inicial sufren la infección, pero sobreviven.

¿Qué ha ocurrido en este ejemplo? Aparentemente, en los antílopes ha evolucionado una estrategia que le permite sobrevivir a los efectos de la infección por el parásito, y esto se transmite de generación en generación. Los ecólogos interpretan este mecanismo como producto de la selección natural.

Otro resultado de la evolución de la interacción parásito-hospedero parece ser el desarrollo de una mayor resistencia en los organismos hospederos o una disminución de la capacidad de daño del parásito. Es probable que se seleccionen los hospederos con mayor grado de resistencia y tengan mayor éxito reproductivo que los que tienen menor resistencia al ataque de los parásitos. Esto determinaría que los parásitos con mayor capacidad de daño tengan menor oportunidad de reproducción y de dispersión a otros huéspedes. Por lo tanto, se irán seleccionando los parásitos con menor capacidad de dañar al hospedero.

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