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Tipos de

Tipos de argumentos

A lo largo de la historia, los psicólogos, los científicos que se han dedicado al ámbito de la salud mental y los antropólogos, dedicados al estudio del ser humano, han creído que los seres humanos somos animales racionales que perseguimos un pensamiento guiado por la lógica.

No obstante, no siempre es así, como podemos deducir de todos los debates y discusiones que pueden observarse en el día a día, puesto que los argumentos expuestos muchas veces son falacias argumentativas y ni el emisor ni el receptor del mensaje se percatan de la misma.

Que muchos de los argumentos sean falacias no quiere decir que no existan los argumentos válidos. De hecho, por esto hemos redactado este artículo, para que conozcáis 10 tipos válidos de argumentos con los que aportar vuestro granito de arena al debate de una manera óptima y eficiente.

Clasificación de los diferentes tipos de argumentos


Podemos clasificar los argumentos en dos grandes grupos, los tipos de argumentos según su contenido, y los tipos de argumentos según el modo en el que se usan, como vemos a continuación:

Tipos de argumentos en función a su contenido

Los tipos de argumentos que se basan en el contenido, permitirá comprender mejor su naturaleza, características y la forma en la que se emplean.

1. Argumentos fundamentados en los valores

Son los argumentos que se basan en destacar los valores de una alternativa, sean estos positivos o negativos. Este es un argumento que conviene emplear cuando el debate trata sobre cuestiones filosóficas o morales, en las que se debate sobre qué acciones es importante realizar y cuáles priorizar sobre el resto.

No obstante, no son argumentos útiles para explicar o detallar la realidad de forma objetiva, puesto que en el caso de utilizar los argumentos basados en los valores para este fin podemos caer en la falacia conocida como falacia ad consecuentiam.

2. Argumentos fundamentados en descripciones

Los argumentos fundamentados en descripciones consisten en la unión de varios argumentos para poder describir una situación de la forma más fidedigna posible. Por ejemplo, para debatir que los dinosaurios y las aves tienen un cierto grado de parentesco o cercanía genética, se puede argumentar sobre las plumas halladas en muchos de los fósiles de dinosaurios saurisquios o terópodos o hablar sobre las similitudes físicas y anatómicas que tenían con los pájaros que conviven con nosostros en la actualidad.

3. Argumentos basados en datos

Es un tipo de argumento muy complejo de rebatir en un debate, pues se respalda en datos muy concretos, casi siempre estadísticos o probabilísticos, es decir, datos y estadísticas de las que puede comprobarse su veracidad con relativa facilidad. Estos datos se suelen extraer de algunas bases de datos o bases científicas. Son útiles para reforzar argumentos, ofreciendo un apoyo probado o empírico. Un ejemplo de este argumento sería: “8 de cada 10 jóvenes pasan entre 4 y 5 horas revisando las redes sociales”.

4. Argumentos de autoridad

Estos argumentos suelen tener una validez intrínseca a la persona que los expone, es decir, normalmente los argumentos basados en autoridad los expone una persona experta en la materia y por ello tiene más peso que el argumento de cualquier otra persona. Sin embargo hay que llevar cuidado de no caer en la falacia lógica de pensar que como lo ha dicho un experto en el ámbito tiene que ser cierto.

Es un buen argumento para derribar y debatir falacias de autoridad, que son las falacias que se exponen como si de un argumento de autoridad se tratase. Por ejemplo, si alguien argumenta que el sol gira alrededor de la tierra porque se lo ha dicho su vecino, que lee mucho sobre el tema, se puede rebatir argumentando que los científicos expertos en la materia han demostrado empíricamente que es la tierra la que gira alrededor del sol y, entonces, tu argumento será muy difícil de contrarrestar porque ambos argumentos no se encuentran en la misma condición.

5. Argumentos de definiciones

Se basan en el empleo de definiciones de conceptos, palabras e ideas como respaldo de una exposición. Muchas veces, son argumentos poco útiles e ineficaces, puesto que las palabras cambian de definición y de sentido y hay que tener muy en cuenta en el contexto en el que se emplean.

6. Argumentos de experiencia

Son los argumentos que se emplean cuando la persona que los expone ha vivido ya una experiencia igual o semejante y que sirven de apoyo de la idea esgrimida por uno mismo. Además, es muy útil para convencer al interlocutor, puesto que se expone una experiencia que no se basa en simples palabras o argumentos, si no en hechos.

Un ejemplo de este tipo de argumento puede ser “Yo viví esa experiencia en Italia y no fue positiva en absoluto”.

7. Argumentos basados en experimentos imaginativos

Es un argumento que mezcla los argumentos de definiciones con los argumentos de experiencias. Se basa fundamentalmente en hacer llegar a nuestro interlocutor a través de una situación imaginaria la idea que estamos apoyando. Es decir, se imagina una situación en la que se avanza hasta que la única conclusión lógica posible es la idea que defendemos. Por ejemplo, si alguien dice que le resulta imposible hacer amigos en Francia, podemos emplear este experimento mental para convencerle de lo contrario.

Tipos de argumentos basados en su empleo

En la lista anterior hemos expuesto los argumentos en base a su contenido y, en este momento, vamos a exponer los argumentos en función a su utilidad y a como se hilvanan con otras ideas.

8. Argumentos de indicación de falacia

Son argumentos que se basan en señalar que la idea expuesta por el contrario no puede considerarse válida por estar basada en una falacia. Es decir, requiere un análisis del discurso del rival para reseñar y destacar las partes que son infundadas o directamente están basadas en una falacia.

9. Argumentos comparativos

Son aquellos argumentos que se basan en la comparación de dos ideas, conceptos o razonamientos para exponer las razones por las que una idea es mejor que la otra. Son muy útiles a la hora de otorgar una valoración global acerca de un argumento.

10. Argumentos interpelativos

Estos argumentos se basan en realizar una batería de preguntas que tienen por objetivo demostrar que el interlocutor está equivocado en sus exposiciones. Es un tipo de argumento que recuerda al discurso de Sócrates, sobre todo en la forma en la que busca, a través de preguntas, que caiga en la trampa de pensar que está dentro de su propio discurso y cayendo de esta manera en varias contradicciones.

 

 

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